Cómo solucionar driver incompatible

16 January 2026 • 7 min lectura

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  1. Reinicia el ordenador completamente: Un reinicio completo (no suspender) puede resolver conflictos temporales del sistema que impiden que el driver funcione correctamente.
  2. Desconecta y vuelve a conectar el dispositivo: Si es un periférico externo, desconéctalo, espera 10 segundos y vuelve a conectarlo. Prueba en un puerto USB diferente si es posible.
  3. Comprueba los cables: Asegúrate de que todos los cables estén bien conectados y no presenten daños visibles. Un cable defectuoso puede simular un problema de driver.
  4. Prueba el dispositivo en otro equipo: Si tienes la opción, conecta el dispositivo a otro ordenador para descartar que el problema sea del hardware en sí.

Respuesta rápida

Un driver incompatible ocurre cuando el software que permite la comunicación entre tu hardware y el sistema operativo no es el adecuado o está corrupto. Esto impide que el dispositivo funcione correctamente y se soluciona generalmente actualizando, reinstalando el controlador o verificando la compatibilidad del sistema.

Contenido

¿Qué está pasando exactamente?

Cuando tu sistema operativo reporta un “driver incompatible”, significa que el programa específico (controlador o driver) diseñado para que un componente de hardware (como una tarjeta gráfica, impresora o ratón) se comunique con el ordenador no es el correcto para tu versión de Windows o macOS, está dañado, o no cumple con los requisitos de seguridad. Como resultado, el dispositivo no detecta, no reconoce o no aparece en el sistema, impidiendo su uso normal y generando errores o fallos en el funcionamiento.

Este problema puede manifestarse de diversas formas: el dispositivo no funciona en absoluto, lo hace de manera intermitente, o el sistema muestra mensajes de error constantes. La incompatibilidad bloquea la interacción fluida entre el hardware y el software, dejando el componente inoperativo o con un rendimiento muy limitado.


Causas más comunes

Las razones habituales son:


Cómo solucionarlo paso a paso

1️⃣ Comprueba lo básico

Antes de adentrarte en soluciones más complejas, es fundamental descartar los problemas más sencillos. Muchos errores de controladores se resuelven con acciones básicas que restablecen la comunicación o corrigen fallos temporales.

Estas acciones rápidas pueden ahorrarte mucho tiempo y esfuerzo, ya que a menudo solucionan el 50% de los problemas de detección y compatibilidad.

2️⃣ Revisa la configuración del sistema

Es crucial verificar que el sistema operativo esté configurado para reconocer y permitir el funcionamiento de tus dispositivos. A veces, una configuración errónea o un servicio desactivado puede impedir que el driver se cargue correctamente.

En Windows, abre el “Administrador de dispositivos” buscando “Administrador de dispositivos” en la barra de búsqueda. Una vez allí, busca el dispositivo que presenta el problema. Si ves un signo de exclamación amarillo o una flecha hacia abajo, indica un problema. Haz clic derecho sobre él y selecciona “Habilitar dispositivo” si está deshabilitado.

También puedes intentar “Buscar cambios de hardware” en el menú “Acción” del Administrador de dispositivos. Esto forzará al sistema a escanear y detectar cualquier hardware nuevo o que no esté funcionando correctamente. Asegúrate de que no haya otros dispositivos con errores que puedan estar causando un conflicto.

3️⃣ Actualiza o reinstala los controladores

La solución más común para un driver incompatible es actualizarlo o reinstalarlo. Los fabricantes lanzan constantemente nuevas versiones para mejorar el rendimiento y la compatibilidad con las últimas actualizaciones del sistema operativo.

Para actualizar en Windows, abre el “Administrador de dispositivos”. Localiza el dispositivo problemático, haz clic derecho sobre él y selecciona “Actualizar controlador”. Luego, elige “Buscar controladores automáticamente”. Si Windows no encuentra uno, visita la página web oficial del fabricante de tu hardware (por ejemplo, NVIDIA, HP, Canon) y descarga el controlador más reciente específico para tu modelo y versión de sistema operativo.

Si la actualización no funciona, o si el controlador está corrupto, es mejor reinstalarlo. En el “Administrador de dispositivos”, haz clic derecho sobre el dispositivo y selecciona “Desinstalar el dispositivo”. Marca la casilla “Eliminar el software de controlador de este dispositivo” si aparece. Luego, reinicia el ordenador. Windows intentará instalar un controlador genérico, o podrás instalar manualmente el que descargaste del fabricante.

4️⃣ Limpia archivos temporales

Los archivos temporales y la caché del sistema pueden acumularse y, en ocasiones, interferir con el correcto funcionamiento de los controladores o con el proceso de instalación de nuevos drivers. Una limpieza regular puede prevenir estos conflictos.

En Windows, puedes usar la herramienta “Liberador de espacio en disco”. Búscala en la barra de búsqueda, selecciónala y elige la unidad C:. Luego, haz clic en “Limpiar archivos del sistema” y marca las casillas de “Archivos temporales”, “Archivos de programa descargados” y “Papelera de reciclaje”.

Ejecutar esta limpieza puede resolver problemas sutiles que impiden que los controladores se carguen o se instalen correctamente, liberando recursos y eliminando posibles datos corruptos que puedan estar afectando el sistema.

5️⃣ Verifica compatibilidad y permisos

Asegurarte de que el driver es compatible con tu sistema operativo y que tienes los permisos necesarios para instalarlo es fundamental. Un controlador diseñado para una versión anterior de Windows o macOS podría no funcionar en la actual.

Primero, verifica la versión exacta de tu sistema operativo (por ejemplo, Windows 10 de 64 bits, macOS Ventura). Luego, al descargar un driver, asegúrate de que sea para esa versión específica y para la arquitectura (32 o 64 bits). Si el driver es antiguo, puedes intentar instalarlo en “Modo de compatibilidad” en Windows: haz clic derecho en el instalador del driver, selecciona “Propiedades”, ve a la pestaña “Compatibilidad” y marca “Ejecutar este programa en modo de compatibilidad para”.

Además, asegúrate de ejecutar el instalador del driver como administrador. Haz clic derecho en el archivo de instalación y selecciona “Ejecutar como administrador”. Esto garantiza que el proceso tenga los permisos necesarios para modificar los archivos del sistema y registrar el controlador correctamente.


Cuando nada funciona

Si has probado todas las soluciones anteriores y el driver sigue siendo incompatible, es hora de considerar otras opciones. Primero, busca en foros especializados o en la página de soporte del fabricante de tu hardware. Es posible que otros usuarios hayan experimentado el mismo problema y hayan encontrado una solución alternativa o que el fabricante haya emitido un comunicado.

Considera la posibilidad de que el hardware esté defectuoso. Si el dispositivo es nuevo, podría ser un fallo de fábrica. Si es antiguo, su vida útil podría haber terminado. En estos casos, contactar con el soporte técnico oficial del fabricante del dispositivo o de tu ordenador es el siguiente paso lógico. Ellos pueden ofrecerte asistencia más específica, un driver beta o incluso un reemplazo si el producto está en garantía.


⚠️ Avisos importantes

Preguntas frecuentes (FAQ)

❓ ¿Por qué aparece pero no se abre?
El dispositivo aparece en el sistema pero no funciona porque el driver está corrupto o es incompatible, impidiendo la comunicación efectiva. Reinstalar o actualizar el controlador suele resolver este fallo.
❓ ¿Es un problema permanente?
No, en la mayoría de los casos, un driver incompatible es un problema temporal que se soluciona actualizando, reinstalando el controlador o ajustando la configuración del sistema. Rara vez es permanente.
❓ ¿Puedo perder datos?
Generalmente, un driver incompatible no causa pérdida directa de datos. Sin embargo, si el problema afecta a un disco duro o a un componente crítico, podría impedir el acceso a los datos hasta que se solucione.
❓ ¿Depende de mi equipo o sistema?
Sí, la compatibilidad del driver depende directamente de tu sistema operativo (versión y arquitectura) y del modelo específico de tu hardware. Un driver para un equipo no funcionará en otro.
❓ ¿Cuánto tarda en solucionarse?
La solución puede variar desde unos pocos minutos (con un reinicio o reconexión) hasta varias horas si necesitas investigar, descargar e instalar controladores específicos. La mayoría de los casos se resuelven en menos de 30 minutos.