Cómo solucionar la pantalla azul de la muerte (BSOD) en Windows

16 January 2026 • 7 min lectura

🚀 Prueba esto primero (2 minutos)

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  1. Reinicia el ordenador completamente: Apaga el equipo desde el botón de encendido (manteniéndolo presionado si es necesario) y vuelve a encenderlo después de 30 segundos.
  2. Desconecta todos los periféricos: Retira impresoras, USB, discos externos, etc., y reinicia. Si el problema desaparece, conecta uno a uno para identificar el culpable.
  3. Comprueba los cables de alimentación y datos: Asegúrate de que todos los cables internos y externos estén bien conectados, especialmente los de la fuente de alimentación y los discos duros.
  4. Libera espacio en el disco principal: Si tu disco C: está casi lleno, intenta liberar algo de espacio eliminando archivos grandes o temporales.

Respuesta rápida

La pantalla azul, o BSOD, suele indicar un error crítico del sistema operativo, a menudo causado por controladores defectuosos, hardware incompatible o fallos de memoria. La solución más común implica reiniciar el equipo, actualizar los controladores o realizar una restauración del sistema para revert cambios problemáticos.

Contenido

¿Qué está pasando exactamente?

Cuando tu ordenador muestra una “pantalla azul de la muerte” (BSOD, por sus siglas en inglés), significa que Windows ha encontrado un error tan grave que no puede recuperarse y debe detenerse para evitar daños mayores. Este bloqueo repentino interrumpe cualquier tarea que estés realizando, impidiendo el acceso al sistema operativo y forzando un reinicio.

El mensaje en la pantalla azul proporciona un código de error específico que puede ayudar a diagnosticar la causa subyacente. Aunque es frustrante, es un mecanismo de seguridad para proteger tus datos y el hardware de posibles corrupciones o fallos catastróficos.


Causas más comunes

Las razones habituales son:


Cómo solucionarlo paso a paso

1️⃣ Comprueba lo básico

Antes de sumergirte en soluciones complejas, es fundamental descartar los problemas más sencillos que a menudo causan las pantallas azules. Un reinicio simple o la revisión de conexiones pueden resolver muchos casos sin necesidad de pasos adicionales.

  1. Reinicia el equipo en Modo Seguro: Si puedes acceder, esto carga Windows con un conjunto mínimo de controladores y servicios, lo que puede ayudarte a identificar si el problema es de software o controlador. Para ello, enciende el PC, y antes de que cargue Windows, presiona F8 o Shift + F8 (o sigue las instrucciones de tu fabricante para acceder al menú de inicio avanzado).
  2. Desconecta periféricos no esenciales: Retira cualquier dispositivo USB, impresora, escáner o disco externo que no sea necesario para el funcionamiento básico del PC. Reinicia y observa si la pantalla azul persiste.
  3. Verifica las conexiones internas: Si te sientes cómodo, abre la torre de tu PC y asegúrate de que la memoria RAM, la tarjeta gráfica y los cables del disco duro estén bien asentados en sus ranuras y puertos.
  4. Libera espacio en el disco duro: Un disco de sistema (generalmente C:) casi lleno puede causar inestabilidad. Elimina archivos grandes o usa la herramienta “Liberador de espacio en disco” de Windows.

Estos pasos iniciales pueden ahorrarte mucho tiempo y esfuerzo, ya que muchos problemas de pantalla azul se resuelven con una revisión y ajuste de lo más elemental.

2️⃣ Revisa la configuración del sistema

A veces, un cambio reciente en la configuración o una actualización fallida pueden ser la causa de la pantalla azul. Windows ofrece herramientas para revertir estos cambios o iniciar el sistema en un estado más estable.

Si puedes iniciar Windows (incluso en Modo Seguro), abre el menú de Inicio y busca “Crear un punto de restauración”. En la ventana que aparece, haz clic en “Restaurar sistema” y sigue las instrucciones para elegir un punto de restauración anterior al momento en que comenzaron los problemas. Esto revertirá tu sistema a un estado funcional previo sin afectar tus archivos personales.

Otra opción es verificar las actualizaciones de Windows. Ve a “Configuración” > “Actualización y seguridad” > “Windows Update”. Si hay actualizaciones pendientes, instálalas. Si la pantalla azul comenzó después de una actualización, busca la opción “Ver historial de actualizaciones” y “Desinstalar actualizaciones” para revertir la última.

3️⃣ Actualiza o reinstala los controladores

Los controladores (drivers) son programas que permiten que el hardware se comunique con el sistema operativo. Un controlador obsoleto, corrupto o incompatible es una de las causas más frecuentes de la pantalla azul.

Para actualizar los controladores, haz clic derecho en el botón de Inicio y selecciona “Administrador de dispositivos”. Busca cualquier dispositivo con un signo de exclamación amarillo, lo que indica un problema. Haz clic derecho sobre él y selecciona “Actualizar controlador”. Si Windows no encuentra uno, visita la página web del fabricante de tu PC o del componente específico (tarjeta gráfica, placa base) y descarga la versión más reciente.

Si el problema persiste, puedes intentar desinstalar el controlador problemático (desde el Administrador de dispositivos, haz clic derecho y selecciona “Desinstalar dispositivo”) y luego reiniciar el equipo. Windows intentará reinstalar un controlador genérico o el más adecuado automáticamente.

4️⃣ Limpia archivos temporales

Los archivos temporales y la caché acumulados pueden ocupar espacio valioso y, en ocasiones, corromperse, contribuyendo a la inestabilidad del sistema y a la aparición de pantallas azules. Mantener tu sistema limpio es una buena práctica de mantenimiento.

Para limpiar estos archivos en Windows, busca “Liberador de espacio en disco” en el menú de Inicio y ábrelo. Selecciona la unidad C: (o la unidad donde esté instalado Windows) y haz clic en “Limpiar archivos del sistema”. Marca las casillas de “Archivos temporales”, “Archivos de programa descargados” y “Papelera de reciclaje”, entre otros, y luego haz clic en “Aceptar” para eliminarlos.

5️⃣ Verifica compatibilidad y permisos

A veces, la pantalla azul puede ser causada por un software o hardware incompatible, o por problemas de permisos que impiden que un programa acceda a recursos críticos del sistema.

Si la pantalla azul comenzó después de instalar un nuevo programa, intenta desinstalarlo. Ve a “Configuración” > “Aplicaciones” > “Aplicaciones y características”, busca el programa y haz clic en “Desinstalar”. Para verificar la compatibilidad, puedes buscar en línea el nombre del programa y “Windows [tu versión]” para ver si hay problemas conocidos.

En cuanto a los permisos, asegúrate de que los programas importantes se ejecuten con los permisos adecuados. Si un programa te da problemas, intenta ejecutarlo como administrador (haz clic derecho sobre el icono y selecciona “Ejecutar como administrador”). También puedes verificar la configuración de tu antivirus, ya que a veces puede bloquear erróneamente procesos del sistema.


Cuando nada funciona

Si has probado todas las soluciones anteriores y la pantalla azul persiste, es momento de considerar opciones más drásticas o buscar ayuda profesional. Primero, intenta realizar una instalación limpia de Windows, lo que borrará todo el disco y reinstalará el sistema operativo desde cero. Asegúrate de hacer una copia de seguridad de tus datos importantes antes de proceder.

Si incluso después de una instalación limpia el problema continúa, es muy probable que la causa sea un fallo de hardware. En este punto, lo más recomendable es llevar tu equipo a un técnico especializado para que realice pruebas de diagnóstico de componentes como la memoria RAM, el disco duro o la placa base. Ellos podrán identificar el componente defectuoso y reemplazarlo.


⚠️ Avisos importantes


Actualizado con las soluciones más recientes verificadas.

Preguntas frecuentes (FAQ)

❓ ¿Por qué aparece pero no se abre?
La pantalla azul es el error que se abre. Significa que el sistema operativo ha fallado críticamente y no puede continuar funcionando, por lo que se detiene y muestra ese mensaje de error antes de reiniciarse.
❓ ¿Es un problema permanente?
No necesariamente. En la mayoría de los casos, la pantalla azul es un problema temporal causado por software o controladores que se puede solucionar. Solo en raras ocasiones indica un fallo de hardware irreparable.
❓ ¿Puedo perder datos?
Existe un riesgo de pérdida de datos si la pantalla azul ocurre mientras se están guardando archivos o si el disco duro está fallando. Es crucial hacer copias de seguridad regularmente para proteger tu información.
❓ ¿Depende de mi equipo o sistema?
Sí, la causa y la solución pueden depender en gran medida de tu hardware específico (modelo de PC, componentes) y la versión de Windows que estés utilizando. Los códigos de error suelen ser específicos del sistema.
❓ ¿Cuánto tarda en solucionarse?
Puede variar desde unos pocos minutos (si es un simple reinicio o un controlador fácil de actualizar) hasta varias horas o incluso días si requiere una investigación profunda, una reinstalación del sistema o la sustitución de hardware.