¿Qué está pasando exactamente?
Cuando un USB funciona lento, significa que la velocidad de transferencia de datos entre tu dispositivo (pendrive, disco externo) y el ordenador es significativamente inferior a la esperada. Esto se manifiesta en tiempos de copia o movimiento de archivos excesivamente largos, haciendo que tareas sencillas se conviertan en una frustración.
Los síntomas incluyen barras de progreso que apenas avanzan, el sistema operativo mostrando mensajes de “calculando tiempo restante” por mucho tiempo, o incluso el explorador de archivos congelándose temporalmente. Esta baja velocidad impide trabajar con fluidez, especialmente con archivos grandes o al realizar copias de seguridad.
Causas más comunes
Las razones habituales son:
- 🔧 Puerto USB defectuoso o incompatible: Si conectas un USB 3.0 a un puerto 2.0, la velocidad se limitará al estándar más lento. Un puerto dañado físicamente también puede causar una transferencia de datos deficiente.
- 🔧 Controladores (drivers) desactualizados: Los drivers son el software que permite al sistema operativo comunicarse con el hardware. Si están obsoletos, pueden generar cuellos de botella en la comunicación con los dispositivos USB.
- 🔧 Dispositivo USB antiguo o dañado: Un pendrive o disco externo con tecnología USB 2.0 siempre será más lento que uno 3.0. Además, el desgaste o daños internos pueden reducir drásticamente su rendimiento.
- 🔧 Fragmentación del disco o archivos temporales: Un disco duro muy fragmentado o una gran cantidad de archivos temporales en el sistema pueden ralentizar las operaciones de lectura/escritura, afectando indirectamente la velocidad del USB.
- 🔧 Conflictos de software o procesos en segundo plano: Otros programas ejecutándose o antivirus realizando análisis pueden consumir recursos del sistema, impactando la capacidad de tu ordenador para manejar transferencias de datos a alta velocidad.
- 🔧 Cable USB de baja calidad o demasiado largo: Un cable USB de mala calidad o excesivamente largo puede provocar una pérdida de señal y, por ende, una disminución notable en la velocidad de transferencia de datos.
Cómo solucionarlo paso a paso
1️⃣ Comprueba lo básico
Antes de adentrarte en configuraciones complejas, es crucial descartar los problemas más sencillos. Muchas veces, la solución a un USB lento está en una acción simple y rápida que restablece la conexión o el funcionamiento del dispositivo.
- Prueba con otro puerto USB: Desconecta el dispositivo del puerto actual y conéctalo a uno diferente en tu ordenador. Si es un PC de torre, usa los puertos traseros.
- Usa un cable USB diferente: Si es un disco duro externo, prueba con otro cable. Los cables defectuosos o de baja calidad son una causa común de baja velocidad.
- Conecta el USB directamente: Evita hubs USB o extensores. Conéctalo directamente a un puerto del ordenador.
- Reinicia tu ordenador: Apaga el equipo por completo y vuelve a encenderlo. Esto puede solucionar errores temporales del sistema.
- Prueba el dispositivo en otro equipo: Si el USB sigue lento, conéctalo a otro ordenador para ver si el problema persiste. Esto te ayudará a saber si el fallo es del USB o de tu PC.
Si tras estas comprobaciones el problema persiste, es momento de pasar a soluciones más específicas relacionadas con el software y la configuración del sistema.
2️⃣ Revisa la configuración del sistema
A veces, la configuración de energía o del propio sistema puede estar limitando la velocidad de tus puertos USB. Es importante verificar que no haya restricciones activas.
En Windows, abre el “Administrador de dispositivos” (puedes buscarlo en el menú Inicio). Expande la sección “Controladores de bus serie universal” o “Universal Serial Bus controllers”. Haz clic derecho en cada “Concentrador raíz USB” o “USB Root Hub” y selecciona “Propiedades”. Ve a la pestaña “Administración de energía” y desmarca la opción “Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía”. Repite este paso para todos los concentradores.
Además, asegúrate de que el “Arranque rápido” de Windows esté desactivado si experimentas problemas persistentes, ya que a veces puede interferir con la correcta inicialización de los dispositivos. Ve a “Panel de control” > “Opciones de energía” > “Elegir el comportamiento de los botones de inicio/apagado” y desmarca la opción “Activar inicio rápido”.
3️⃣ Actualiza o reinstala los controladores
Los drivers obsoletos o corruptos son una causa frecuente de problemas de rendimiento con los dispositivos USB. Mantenerlos actualizados es crucial para una velocidad óptima.
Para actualizar los controladores en Windows, abre el “Administrador de dispositivos”. Expande “Controladores de bus serie universal”. Haz clic derecho en cada entrada que diga “Controlador de host USB” o “Concentrador raíz USB” y selecciona “Actualizar controlador”. Elige la opción “Buscar controladores automáticamente”. Si no encuentra una actualización, puedes intentar desinstalar el controlador (clic derecho > “Desinstalar el dispositivo”) y luego reiniciar el ordenador; Windows reinstalará el driver automáticamente al arrancar.
Si tienes un puerto USB 3.0 o superior, busca también los controladores específicos del fabricante de tu placa base (Intel, AMD, etc.) para los “Controladores de host USB 3.0/3.1/3.2”. Descárgalos e instálalos desde su sitio web oficial para asegurar el máximo rendimiento.
4️⃣ Limpia archivos temporales
Una acumulación excesiva de archivos temporales y caché en tu sistema puede ralentizar el rendimiento general del ordenador, afectando indirectamente la velocidad de transferencia de datos a tus dispositivos USB.
En Windows, puedes usar la herramienta “Liberador de espacio en disco”. Búscala en el menú Inicio, selecciónala y elige la unidad C:. Marca las casillas de “Archivos temporales”, “Archivos de programa descargados”, “Archivos temporales de Internet” y cualquier otra categoría que desees limpiar. Luego, haz clic en “Limpiar archivos del sistema” para una limpieza más profunda y confirma la eliminación.
Para usuarios de Mac, puedes vaciar la papelera, limpiar la caché del navegador y eliminar descargas antiguas. También existen herramientas de terceros que ayudan a gestionar y eliminar archivos temporales de forma más eficiente.
5️⃣ Verifica compatibilidad y permisos
La velocidad de tu USB puede verse afectada por la compatibilidad del dispositivo con el puerto o por restricciones de permisos en el sistema de archivos.
Asegúrate de que tu dispositivo USB (pendrive, disco externo) y el puerto al que lo conectas sean del mismo estándar (por ejemplo, ambos USB 3.0 o superior) para obtener las velocidades más altas. Si conectas un USB 3.0 a un puerto 2.0, la velocidad se limitará a la del 2.0. En cuanto a los permisos, verifica que tu cuenta de usuario tenga los derechos necesarios para leer y escribir en el dispositivo. Haz clic derecho sobre la unidad USB en “Este equipo” (Windows) o “Finder” (Mac), selecciona “Propiedades” o “Obtener información” y revisa la pestaña de “Seguridad” o “Compartir y permisos”.
También es importante que el formato del sistema de archivos (FAT32, NTFS, exFAT) sea el adecuado. FAT32 es compatible con casi todo, pero tiene limitaciones de tamaño de archivo. NTFS es mejor para Windows y archivos grandes, mientras que exFAT es una buena opción multiplataforma para archivos grandes. Si el formato no es el óptimo, considera formatear el dispositivo (¡previa copia de seguridad!).
Cuando nada funciona
Si has probado todas las soluciones anteriores y tu USB sigue funcionando lentamente, es posible que el problema sea más grave. Considera que el dispositivo USB en sí mismo podría estar defectuoso o llegando al final de su vida útil. Prueba con otro pendrive o disco externo para descartar que sea un fallo del hardware de tu ordenador.
En casos extremos, podría ser un problema con la placa base de tu equipo o con el controlador USB integrado. Si tu ordenador está en garantía, contacta con el soporte técnico del fabricante. Si no, un técnico especializado podría diagnosticar si hay un fallo de hardware. Mientras tanto, puedes usar servicios de almacenamiento en la nube o transferir archivos a través de la red local como alternativas temporales.
⚠️ Avisos importantes
- Evita desconectar el USB bruscamente porque puede corromper los datos o dañar el dispositivo. Utiliza siempre la opción “Expulsar de forma segura”.
- No ignores los mensajes de error del sistema operativo, ya que pueden dar pistas sobre la causa del problema.
- Realiza copias de seguridad regularmente de tus datos importantes, especialmente si tu dispositivo USB muestra signos de fallo o lentitud persistente.
- Evita cables USB genéricos o de muy bajo costo para dispositivos de almacenamiento, ya que pueden ser la causa de una transferencia de datos deficiente.
*Actualizado con las soluciones más recientes verificadas.