¿Qué está pasando exactamente?
Cuando un dispositivo no se puede actualizar, significa que el proceso para instalar una nueva versión de su firmware o software interno no se completa con éxito. Esto puede manifestarse como un error en pantalla, una barra de progreso que se detiene, o simplemente que el equipo no reconoce la nueva versión disponible.
Este fallo impide que el aparato reciba mejoras de rendimiento, nuevas funcionalidades o parches de seguridad críticos. Como resultado, el dispositivo podría funcionar de manera inestable, presentar errores inesperados o ser vulnerable a amenazas, afectando su operatividad y la experiencia del usuario.
Causas más comunes
Las razones habituales son:
- 🔧 Conexión inestable o defectuosa: Un cable USB dañado, un puerto USB que no funciona correctamente o una conexión Wi-Fi intermitente pueden interrumpir la transferencia de datos necesaria para la actualización del firmware.
- 🔧 Controladores (drivers) obsoletos o corruptos: El software que permite a tu ordenador comunicarse con el dispositivo puede estar desactualizado o dañado, impidiendo que el sistema reconozca el aparato correctamente para la mejora.
- 🔧 Software de seguridad (antivirus/firewall) bloqueando la actualización: Programas de seguridad pueden interpretar el proceso de actualización como una amenaza y bloquear la comunicación o la descarga de archivos.
- 🔧 Falta de espacio de almacenamiento en el dispositivo: Si el equipo no tiene suficiente memoria interna para descargar e instalar la nueva versión del software, la actualización fallará.
- 🔧 Problemas de compatibilidad o requisitos del sistema no cumplidos: La versión del sistema operativo de tu ordenador o el propio dispositivo podrían no ser compatibles con la actualización que intentas instalar.
- 🔧 Archivos de actualización corruptos o descarga incompleta: El archivo de la nueva versión del software podría haberse descargado de forma incompleta o estar dañado, lo que impide su correcta instalación.
Cómo solucionarlo paso a paso
1️⃣ Comprueba lo básico
Antes de profundizar, es crucial descartar los problemas más sencillos que a menudo causan fallos en la actualización del equipo. Estas verificaciones rápidas pueden resolver la mayoría de los casos sin necesidad de pasos complejos. Asegúrate de que todos los componentes estén en óptimas condiciones para la mejora.
- Desconecta el dispositivo: Retira el cable USB o apaga la conexión inalámbrica del aparato.
- Espera 10 segundos: Permite que el sistema se reinicie internamente.
- Vuelve a conectar: Conecta el dispositivo a un puerto USB diferente o restablece la conexión inalámbrica.
- Reinicia el ordenador: Apaga completamente tu PC o Mac (no solo suspender) y vuelve a encenderlo.
- Prueba con otro cable o puerto: Si usas un cable USB, intenta con uno diferente o en otro puerto del ordenador. A menudo, un simple reinicio o cambio de conexión puede restablecer la comunicación y permitir que el proceso de actualización se complete sin problemas.
2️⃣ Revisa la configuración del sistema
Asegúrate de que tu sistema operativo no esté impidiendo la comunicación con el dispositivo. A veces, la configuración de energía o las restricciones de seguridad pueden interferir con el proceso de actualización. Es importante verificar estos ajustes para garantizar un entorno propicio.
En Windows: Abre el “Administrador de dispositivos” (busca en el menú Inicio). Localiza tu dispositivo en la lista, haz clic derecho y selecciona “Propiedades”. En la pestaña “Administración de energía”, desmarca la opción “Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía”. Esto evita interrupciones durante la actualización.
También, verifica que no haya actualizaciones pendientes para tu propio sistema operativo (Windows Update o Actualización de Software en Mac), ya que estas pueden incluir parches necesarios para la compatibilidad con otros equipos. Un sistema operativo actualizado es fundamental para una comunicación fluida.
3️⃣ Actualiza o reinstala los controladores
Los controladores (o drivers) son esenciales para que tu ordenador reconozca y se comunique correctamente con el dispositivo. Un controlador obsoleto o corrupto es una causa frecuente de fallos al intentar poner al día el firmware.
Para actualizar en Windows: Abre el “Administrador de dispositivos” (clic derecho en el botón de Inicio). Busca tu dispositivo (puede estar bajo “Otros dispositivos” o su categoría específica), haz clic derecho y selecciona “Actualizar controlador”. Elige “Buscar controladores automáticamente” o, si tienes el archivo descargado, “Buscar controladores en mi equipo”. Si no funciona, haz clic derecho de nuevo y selecciona “Desinstalar el dispositivo”, luego reinicia el ordenador para que Windows lo reinstale automáticamente.
En Mac: Los controladores suelen venir integrados con macOS o con el software del fabricante. Asegúrate de que tu macOS esté actualizado y descarga la última versión del software o aplicación del dispositivo directamente desde la página oficial del fabricante.
4️⃣ Limpia archivos temporales
Los archivos temporales y la caché acumulada pueden interferir con los procesos del sistema, incluyendo las actualizaciones. Liberar este espacio puede solucionar conflictos y mejorar el rendimiento general.
En Windows, abre la “Configuración” > “Sistema” > “Almacenamiento” > “Archivos temporales”. Marca las casillas de “Archivos temporales” y “Archivos de optimización de entrega” y haz clic en “Quitar archivos”. En Mac, puedes usar la utilidad “Acerca de este Mac” > “Almacenamiento” > “Gestionar” para limpiar archivos del sistema y caché.
5️⃣ Verifica compatibilidad y permisos
Asegúrate de que el dispositivo y la versión de la actualización sean compatibles con tu sistema operativo y hardware. Revisa la página de soporte del fabricante para conocer los requisitos mínimos.
Además, ejecuta el software de actualización como administrador. En Windows, haz clic derecho en el ejecutable del programa de actualización y selecciona “Ejecutar como administrador”. En Mac, asegúrate de tener una cuenta de administrador y que no haya restricciones de seguridad que impidan la instalación de software de terceros. A veces, los permisos de escritura en ciertas carpetas pueden bloquear el proceso.
Cuando nada funciona
Si has seguido todos los pasos y el dispositivo sigue sin poder actualizarse, es momento de considerar otras opciones. Primero, visita el sitio web de soporte del fabricante; a menudo tienen herramientas de diagnóstico específicas o soluciones para problemas conocidos. Busca foros o comunidades en línea para ver si otros usuarios han experimentado el mismo problema y cómo lo han resuelto.
Considera si la actualización es realmente crítica o si puedes esperar. En algunos casos, el fabricante puede retirar una actualización defectuosa o lanzar una nueva versión que corrija los errores. Si el dispositivo está en garantía, contacta con el servicio técnico oficial; podrían ofrecerte una reparación o reemplazo.
⚠️ Avisos importantes
- Evita desconectar el dispositivo durante la actualización porque podría corromper el firmware y dejarlo inutilizable.
- No descargues actualizaciones de sitios no oficiales ya que podrían contener malware o versiones incompatibles.
- Asegúrate de tener suficiente batería en el dispositivo (si es portátil) antes de iniciar la actualización para evitar interrupciones por falta de energía.
- Lee siempre las instrucciones del fabricante específicas para tu modelo, ya que cada dispositivo puede tener un proceso particular.
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