❌ dispositivo no se puede actualizar: causas y soluciones paso a paso

16 January 2026 • 6 min lectura

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  1. Reinicia el dispositivo y el ordenador: Apaga completamente el equipo que intentas actualizar y el ordenador (si aplica), espera 30 segundos y vuelve a encenderlos.
  2. Cambia el puerto USB o el cable: Si usas un cable, prueba con otro puerto USB diferente en tu ordenador o con un cable distinto.
  3. Desactiva temporalmente el antivirus: A veces, el software de seguridad bloquea las actualizaciones. Desactívalo por unos minutos e intenta de nuevo.
  4. Verifica la conexión a internet: Asegúrate de tener una conexión estable y rápida, preferiblemente por cable Ethernet si la actualización es grande.

Respuesta rápida

El problema de un dispositivo que no se puede actualizar suele deberse a fallos de conexión, controladores obsoletos o conflictos de software. La solución más común implica verificar el cableado, reiniciar los equipos implicados o actualizar los drivers del aparato.

Contenido

¿Qué está pasando exactamente?

Cuando un dispositivo no se puede actualizar, significa que el proceso para instalar una nueva versión de su firmware o software interno no se completa con éxito. Esto puede manifestarse como un error en pantalla, una barra de progreso que se detiene, o simplemente que el equipo no reconoce la nueva versión disponible.

Este fallo impide que el aparato reciba mejoras de rendimiento, nuevas funcionalidades o parches de seguridad críticos. Como resultado, el dispositivo podría funcionar de manera inestable, presentar errores inesperados o ser vulnerable a amenazas, afectando su operatividad y la experiencia del usuario.


Causas más comunes

Las razones habituales son:


Cómo solucionarlo paso a paso

1️⃣ Comprueba lo básico

Antes de profundizar, es crucial descartar los problemas más sencillos que a menudo causan fallos en la actualización del equipo. Estas verificaciones rápidas pueden resolver la mayoría de los casos sin necesidad de pasos complejos. Asegúrate de que todos los componentes estén en óptimas condiciones para la mejora.

  1. Desconecta el dispositivo: Retira el cable USB o apaga la conexión inalámbrica del aparato.
  2. Espera 10 segundos: Permite que el sistema se reinicie internamente.
  3. Vuelve a conectar: Conecta el dispositivo a un puerto USB diferente o restablece la conexión inalámbrica.
  4. Reinicia el ordenador: Apaga completamente tu PC o Mac (no solo suspender) y vuelve a encenderlo.
  5. Prueba con otro cable o puerto: Si usas un cable USB, intenta con uno diferente o en otro puerto del ordenador. A menudo, un simple reinicio o cambio de conexión puede restablecer la comunicación y permitir que el proceso de actualización se complete sin problemas.

2️⃣ Revisa la configuración del sistema

Asegúrate de que tu sistema operativo no esté impidiendo la comunicación con el dispositivo. A veces, la configuración de energía o las restricciones de seguridad pueden interferir con el proceso de actualización. Es importante verificar estos ajustes para garantizar un entorno propicio.

En Windows: Abre el “Administrador de dispositivos” (busca en el menú Inicio). Localiza tu dispositivo en la lista, haz clic derecho y selecciona “Propiedades”. En la pestaña “Administración de energía”, desmarca la opción “Permitir que el equipo apague este dispositivo para ahorrar energía”. Esto evita interrupciones durante la actualización.

También, verifica que no haya actualizaciones pendientes para tu propio sistema operativo (Windows Update o Actualización de Software en Mac), ya que estas pueden incluir parches necesarios para la compatibilidad con otros equipos. Un sistema operativo actualizado es fundamental para una comunicación fluida.

3️⃣ Actualiza o reinstala los controladores

Los controladores (o drivers) son esenciales para que tu ordenador reconozca y se comunique correctamente con el dispositivo. Un controlador obsoleto o corrupto es una causa frecuente de fallos al intentar poner al día el firmware.

Para actualizar en Windows: Abre el “Administrador de dispositivos” (clic derecho en el botón de Inicio). Busca tu dispositivo (puede estar bajo “Otros dispositivos” o su categoría específica), haz clic derecho y selecciona “Actualizar controlador”. Elige “Buscar controladores automáticamente” o, si tienes el archivo descargado, “Buscar controladores en mi equipo”. Si no funciona, haz clic derecho de nuevo y selecciona “Desinstalar el dispositivo”, luego reinicia el ordenador para que Windows lo reinstale automáticamente.

En Mac: Los controladores suelen venir integrados con macOS o con el software del fabricante. Asegúrate de que tu macOS esté actualizado y descarga la última versión del software o aplicación del dispositivo directamente desde la página oficial del fabricante.

4️⃣ Limpia archivos temporales

Los archivos temporales y la caché acumulada pueden interferir con los procesos del sistema, incluyendo las actualizaciones. Liberar este espacio puede solucionar conflictos y mejorar el rendimiento general.

En Windows, abre la “Configuración” > “Sistema” > “Almacenamiento” > “Archivos temporales”. Marca las casillas de “Archivos temporales” y “Archivos de optimización de entrega” y haz clic en “Quitar archivos”. En Mac, puedes usar la utilidad “Acerca de este Mac” > “Almacenamiento” > “Gestionar” para limpiar archivos del sistema y caché.

5️⃣ Verifica compatibilidad y permisos

Asegúrate de que el dispositivo y la versión de la actualización sean compatibles con tu sistema operativo y hardware. Revisa la página de soporte del fabricante para conocer los requisitos mínimos.

Además, ejecuta el software de actualización como administrador. En Windows, haz clic derecho en el ejecutable del programa de actualización y selecciona “Ejecutar como administrador”. En Mac, asegúrate de tener una cuenta de administrador y que no haya restricciones de seguridad que impidan la instalación de software de terceros. A veces, los permisos de escritura en ciertas carpetas pueden bloquear el proceso.


Cuando nada funciona

Si has seguido todos los pasos y el dispositivo sigue sin poder actualizarse, es momento de considerar otras opciones. Primero, visita el sitio web de soporte del fabricante; a menudo tienen herramientas de diagnóstico específicas o soluciones para problemas conocidos. Busca foros o comunidades en línea para ver si otros usuarios han experimentado el mismo problema y cómo lo han resuelto.

Considera si la actualización es realmente crítica o si puedes esperar. En algunos casos, el fabricante puede retirar una actualización defectuosa o lanzar una nueva versión que corrija los errores. Si el dispositivo está en garantía, contacta con el servicio técnico oficial; podrían ofrecerte una reparación o reemplazo.


⚠️ Avisos importantes


Actualizado con las soluciones más recientes verificadas.

Preguntas frecuentes (FAQ)

❓ ¿Por qué aparece pero no se abre?
El dispositivo puede ser detectado por el sistema, pero el software de actualización no se inicia o falla al abrirse. Esto suele deberse a controladores incorrectos o conflictos con otros programas. Intenta reinstalar los drivers y ejecutar el software como administrador.
❓ ¿Es un problema permanente?
Generalmente no. La mayoría de los problemas de actualización son temporales y se resuelven con los pasos adecuados, como verificar conexiones, actualizar controladores o limpiar el sistema. Rara vez indica un fallo de hardware irreparable.
❓ ¿Puedo perder datos?
Existe un riesgo mínimo de pérdida de datos si la actualización se interrumpe de forma crítica, especialmente si el dispositivo almacena información importante. Siempre es recomendable hacer una copia de seguridad antes de iniciar cualquier proceso de actualización.
❓ ¿Depende de mi equipo o sistema?
Sí, en gran medida. La compatibilidad del sistema operativo, la potencia del hardware y la estabilidad de los puertos USB o la conexión de red de tu ordenador influyen directamente en el éxito de la actualización del dispositivo.
❓ ¿Cuánto tarda en solucionarse?
La solución puede ser instantánea si es un problema de conexión o reinicio (2-5 minutos). Si requiere actualizar drivers o limpiar el sistema, podría llevar entre 15 y 45 minutos. En casos complejos, con soporte técnico, puede extenderse a horas o días.