¿Qué está pasando exactamente?
Un “sistema falla tras reiniciar” significa que tu ordenador no logra iniciar el sistema operativo de forma normal, o bien, una vez iniciado, presenta errores críticos, bloqueos o un rendimiento extremadamente lento. Esto impide el uso habitual del equipo, dejando al usuario sin acceso a sus programas y archivos.
Los síntomas pueden variar desde una pantalla negra o azul al arrancar, hasta que ciertas aplicaciones no se abran o el sistema se congele repetidamente. Este comportamiento anómalo después de un reinicio sugiere que algo en el proceso de carga del sistema o en la inicialización de sus componentes está fallando.
Causas más comunes
Las razones habituales son:
- Archivos de sistema corruptos: Un apagado inesperado o una actualización fallida pueden dañar archivos esenciales que el sistema necesita para arrancar correctamente.
- Controladores (drivers) desactualizados o incompatibles: Los controladores de hardware obsoletos o que no son compatibles con la versión actual del sistema operativo pueden causar conflictos al reiniciar.
- Conflictos de software: Programas recién instalados o actualizaciones de aplicaciones pueden entrar en conflicto con el sistema operativo, impidiendo un inicio estable.
- Problemas de hardware: Aunque menos común después de un reinicio simple, un componente defectuoso (RAM, disco duro) puede manifestar errores al intentar cargar el sistema.
- Infección por malware: Virus o software malicioso pueden alterar archivos de arranque o procesos del sistema, provocando fallos al reiniciar.
- Configuración errónea del BIOS/UEFI: Cambios incorrectos en la configuración de arranque o de hardware en el BIOS/UEFI pueden impedir que el sistema operativo se cargue.
Cómo solucionarlo paso a paso
1️⃣ Comprueba lo básico
Antes de adentrarte en soluciones complejas, es crucial descartar problemas sencillos que a menudo causan fallos al iniciar. Estas comprobaciones rápidas pueden ahorrarte mucho tiempo y esfuerzo, resolviendo el problema en la mayoría de los casos.
- Desconecta todos los periféricos: Retira impresoras, discos externos, USB, etc.
- Reinicia el equipo: Apágalo completamente y vuelve a encenderlo.
- Verifica la conexión del monitor: Asegúrate de que el cable de vídeo esté bien conectado a la torre y al monitor.
- Revisa los cables internos (si es un PC de torre): Con el equipo apagado, abre la tapa y comprueba que los cables de alimentación y datos del disco duro estén firmes.
- Prueba con otra toma de corriente: Conecta el equipo a un enchufe diferente para descartar problemas eléctricos. Si el sistema arranca correctamente después de estas acciones, el problema podría estar en un periférico o una conexión suelta.
2️⃣ Revisa la configuración del sistema
A veces, el problema reside en cómo el sistema operativo está configurado para arrancar o interactuar con el hardware. Acceder a ciertas herramientas de diagnóstico puede revelar la causa.
Inicia tu equipo en “Modo seguro con funciones de red”. Para ello, reinicia y, antes de que aparezca el logo de Windows, presiona repetidamente la tecla F8 (o Shift + F8, o F2/Supr para BIOS y luego opciones de arranque avanzadas, según tu equipo). Una vez en el menú de opciones avanzadas, selecciona “Modo seguro con funciones de red”.
Una vez en Modo seguro, abre el “Visor de eventos” (busca en el menú de inicio). Revisa los registros de “Sistema” y “Aplicación” en busca de errores críticos (marcados en rojo) que coincidan con el momento del reinicio fallido. Estos errores pueden darte pistas sobre qué componente o software está causando el problema.
3️⃣ Actualiza o reinstala los controladores
Los controladores (o drivers) son esenciales para que el hardware funcione correctamente. Un controlador obsoleto o corrupto puede ser la causa de que el sistema falle tras un reinicio.
En Modo seguro, abre el “Administrador de dispositivos” (clic derecho en el botón de inicio > Administrador de dispositivos). Busca cualquier dispositivo con un signo de exclamación amarillo, lo que indica un problema. Haz clic derecho sobre él y selecciona “Actualizar controlador”. Si no encuentra una actualización, visita la página web del fabricante de tu equipo o del componente específico para descargar la versión más reciente del driver.
Si la actualización no funciona o el problema persiste, puedes intentar desinstalar el controlador problemático (clic derecho > “Desinstalar dispositivo”) y luego reiniciar el equipo. Windows intentará reinstalar un controlador genérico o el que encuentre en sus archivos. Repite este proceso para los controladores de gráficos, red y chipset, ya que son los más críticos.
4️⃣ Limpia archivos temporales
Los archivos temporales y la caché acumulada pueden corromperse y causar inestabilidad en el sistema, especialmente después de un reinicio. Eliminarlos puede resolver conflictos.
En Modo seguro, abre la herramienta “Liberador de espacio en disco” (busca en el menú de inicio). Selecciona la unidad C: (o donde esté instalado tu sistema operativo). Luego, haz clic en “Limpiar archivos del sistema”. Marca todas las casillas, especialmente “Archivos temporales”, “Archivos de registro de instalación” y “Archivos temporales de Internet”, y haz clic en Aceptar para eliminarlos.
Este proceso eliminará archivos innecesarios que podrían estar interfiriendo con el correcto funcionamiento del sistema. Reinicia el equipo en modo normal después de la limpieza para ver si el problema se ha resuelto.
5️⃣ Verifica compatibilidad y permisos
A veces, un programa o una actualización reciente puede tener problemas de compatibilidad con tu sistema operativo o carecer de los permisos necesarios para ejecutarse correctamente, lo que provoca fallos al reiniciar.
En Modo seguro, si el problema comenzó después de instalar un programa, intenta desinstalarlo desde “Configuración > Aplicaciones > Aplicaciones y características”. Si el problema es con un programa específico, intenta ejecutarlo como administrador (clic derecho sobre el icono > “Ejecutar como administrador”).
Para verificar permisos de archivos o carpetas importantes, navega a la ubicación del programa problemático, haz clic derecho sobre la carpeta, selecciona “Propiedades” > “Seguridad” y asegúrate de que tu usuario tenga permisos de “Control total”. Si es una actualización de Windows, considera desinstalarla temporalmente desde “Configuración > Actualización y seguridad > Ver historial de actualizaciones > Desinstalar actualizaciones”.
Cuando nada funciona
Si has probado todas las soluciones anteriores y el sistema sigue fallando tras reiniciar, es momento de considerar opciones más drásticas. Podrías necesitar realizar una restauración del sistema a un punto anterior donde funcionaba correctamente, si tienes uno disponible.
En casos extremos, una reinstalación limpia del sistema operativo puede ser la única solución, aunque esto implica formatear el disco y perder todos los datos si no tienes una copia de seguridad. Antes de llegar a eso, contacta al soporte técnico del fabricante de tu equipo o busca ayuda en foros especializados, mencionando todos los pasos que ya has intentado.
⚠️ Avisos importantes
- Evita forzar el apagado repetidamente, ya que puede dañar el disco duro y corromper más archivos del sistema.
- No descargues controladores de sitios no oficiales, ya que podrían contener malware o ser incompatibles.
- Realiza copias de seguridad de tus datos importantes de forma regular para evitar pérdidas irrecuperables.
- Consulta a un profesional si no te sientes cómodo realizando pasos avanzados o si sospechas de un fallo de hardware.